Delegación venezolana de los pueblos indígenas defendió la verdad de Venezuela ratificándose en el Consejo Directivo del FILAC

Por Yoselina Guevara López

 

Venezuela se hizo presente en la Asamblea General del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (FILAC), celebrada del 20 al 22 de julio, Madrid, España, ratificando su participación dentro del Consejo Directivo de dicho organismo. La delegación venezolana estuvo encabezada por la Ministra para los Pueblos Indígenas Clara Vidal y representantes del Consejo Nacional Indio de Venezuela (CONIVE), y el Frente Cacique  Waikaepuru.

El FILAC es un importante organismo internacional de derecho público que fue creado en 1992 por la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Madrid, España, que tiene como finalidad  apoyar los procesos de autodesarrollo y promoción de los derechos de los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas.

Los representantes de los pueblos originarios de América Latina y el Caribe dentro del encuentro del FILAC tuvieron la oportunidad de compartir y debatir puntos en común en cuanto a aspiraciones y demandas para la creación de una agenda común que les permita continuar reafirmando sus derechos en todos los ámbitos. En virtud de ello el FILAC se convierte, sobre todo, en un espacio de “diálogo”, en el ejercicio de una práctica ancestral que atañe a todos los pueblos originarios, que evidentemente conduce a la  autorreflexión, el cambio mutuo y da lugar a la creación de valoraciones, y reflexiones profundas en diferentes áreas. 

De esta histórica Asamblea General emanó la Declaración de Madrid, por la conmemoración del 30º aniversario del establecimiento del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), la cual resume los resultados del diálogo propiciado entre las delegaciones asistentes. Este documento apunta hacia tres grandes áreas  en las cuales se prioriza la participación e inclusión de las mujeres y los jóvenes indígenas, así como de todos los pueblos originarios de América Latina y el Caribe. 

En  primer lugar la declaración hace énfasis en lo que respecta a los derechos de los pueblos indígenas, como centro de todos los ámbitos de discusión;  destacando y promoviendo la ratificación  por parte de los gobiernos del Convenio Internacional del Trabajo Nro. 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales. Así mismo señala  la importancia de la  participación con sentido de paridad y de género; la reafirmación de los derechos de los pueblos indígenas a las tierras, territorios y recursos naturales; el derecho a una vida libre de violencia, discriminación racial, xenofobia, la erradicación de los discursos de odio, sexismo, estigmatización y de las distintas manifestaciones de violencia. También menciona el derecho a la continuidad en la utilización del saber ancestral plasmado en el empleo de la medicina tradicional y la conservación de las plantas medicinales. 

En segundo lugar la declaración apunta a la necesidad del impulso de los planes de acción del FILAC  que involucran iniciativas con impacto a nivel regional, los cuales están encaminados a lograr los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

En tercer lugar el documento distingue la educación y la  importancia  de la preservación de las lenguas y dialectos originarios; el inicio de las actividades del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas 2022 – 2032 y el establecimiento del Instituto Iberoamericano de Lenguas Indígenas (IIALI) que tiene como objetivo fomentar la conservación, revitalización, promoción, defensa y uso de las lenguas indígenas.

Destaca dentro de dicha declaración la mención específica a las “medidas unilaterales económicas comerciales y financieras” y las afectaciones de las mismas durante la pandemia de la COVID 19, la inclusión en el preámbulo del documento de este apartado fue uno de los logros de la delegación venezolana alcanzado a través de la diplomacia de paz, del diálogo, la argumentación y la defensa de la verdad de un pueblo que decidió ser libre e independiente como parte del legado ancestral indígena.

Recordando el párrafo XX de la Declaración de Ministros de Relaciones Exteriores de Iberoamérica el 26 de noviembre del año 2021 que expresa “la pandemia de la COVID 19 ha hecho que el efecto negativo de las medidas unilaterales económicas, comerciales y financieras contrarias al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas sea más evidente, en tanto los países afectados se enfrentan la escasez de medicamentos y equipos médicos, como suministros de oxígeno y ventiladores, kits de protección para personal médico, piezas de repuesto, software, combustible y electricidad. (Declaración de Madrid, Julio 2022)

Es necesario señalar que Venezuela es uno de los países afectados por las medidas coercitivas impuestas  por el gobierno de los Estados Unidos y cuyos efectos devastadores los han sufrido no solo los pueblos indígenas sino toda la población, esto ha sido reconocido inclusive a nivel internacional por la Organización de las Naciones Unidas. 

Pero ante acciones tan deleznables como las realizadas desde Washington en contra de una nación soberana, se hace imperioso destacar los esfuerzos del gobierno venezolano para garantizar y proteger los derechos humanos de quienes habitan en el territorio nacional; unido a  la valentía y resistencia de todo un pueblo que continúa manteniéndose firme en su decisión de no doblegarse a los designios imperiales. 

No cabe duda que también en la FILAC 2022, la voz de los pueblos indígenas de Venezuela de América Latina y el Caribe se hizo oír sonora con la fuerza ancestral de quienes dieron su vida en nombre de la libertad, y por quienes continúan aun resistiendo sin desmayar.

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