Carta de Adán Chávez a los Pueblos del Mundo

Caracas , 12 de marzo de 2021

Estimadas compañeras y estimados compañeros:

Estas palabras están precedidas de nuestro agradecimiento a todas aquellas personas que en el mundo alzan su voz de indignación contra las agresiones y atropellos de que es víctima la República Bolivariana de Venezuela; y, al mismo tiempo, valoran la justa lucha que libra nuestro Pueblo en defensa de su dignidad, soberanía, independencia y el derecho a la paz.

Hoy, la Patria de Bolívar y de Chávez enfrenta una situación que para algunas y algunos pudiera parecer paradójica, pues cuando se acentúa el criminal bloqueo económico, financiero y comercial impuesto al país; cuando pareciera que no le queda al imperialismo otra medida coercitiva unilateral que imponernos, cuando el ataque mediático llega a límites nunca antes visto y el cerco político-diplomático se acentúa; en nuestro Pueblo crece exponencialmente la consciencia patriótica, gracias a su férrea voluntad de ser libre e independiente, y de responder a cada agresión imperial profundizando su unidad y reafirmando el compromiso de defender el legado del líder histórico de la Revolución Bolivariana.

Hasta los enemigos de Venezuela reconocen que la agresión sistemática contra la economía nacional afecta a todo el Pueblo; incluso, los voceros del imperialismo no solo lo dicen, sino que se jactan de aplicar sanciones que tienen como objetivo llevar al país a un colapso, y de esa manera tratar de acabar con el proyecto bolivariano y, más allá, dividir a la República.

Pensaron que ese escenario sería favorecido con la llegada de la terrible pandemia del Covid-19. Así, los imperialistas se frotaron las manos cuando esta comenzó, y antes que se registrara un solo caso en Venezuela, mientras que en Europa el nuevo coronavirus lamentablemente hacía estragos; ya los medios de comunicación afirmaban que era cosa de días que éste nos condujera al caos.

En todos estos años, la arremetida imperial no ha cesado. Hoy, ni siquiera podemos colocar en el mercado nuestro principal producto de exportación, que es el petróleo. Tampoco, adquirir maquinaria para nuestras fábricas en el exterior, ni solicitar créditos en la banca internacional, como cualquiera otra nación del mundo; al tiempo que, nos impiden con criminal saña comprar alimentos y medicinas para nuestra gente. ¡Quieren rendirnos por hambre!

No cabe duda que la conducta cínica de los gobernantes de los Estados Unidos y la Unión Europea, deja perplejos a las ciudadanas y los ciudadanos de sus países; quienes asombradas y asombrados observan la desfachatez de sus autoridades, que mientras bloquean la economía venezolana y tratan de asfixiar al país, vociferan que éste requiere de «ayuda humanitaria»; un planteamiento al que las hijas y los hijos de Bolívar y de Chávez respondemos con firmeza: ¡levanten las sanciones y respeten nuestra soberanía!

Aún con la intensidad de la campaña de calumnias contra la Patria Bolivariana, la verdad se abre paso, ya que en el mundo hay una mayor comprensión de lo que ocurre en Venezuela; y ello es una conquista de la lucha multiforme y multidimensional que libra a diario nuestro Pueblo, frente a la agresión, también multiforme y multidimensional, que despliegan contra nosotros el imperialismo norteamericano y sus aliados.

Esta agresión de la ultraderecha neoliberal, está fundamentada en el desconocimiento de los principios más elementales de la convivencia entre los países, plasmados en la Carta de las Naciones Unidas; y pretende que su legislación y sus estructuras judiciales tengan el privilegio de la extra-territorialidad, y burlarse de los Tratados Internacionales. También, se soporta en la presión a gobiernos desde el punto de vista político, el amedrentamiento con sanciones a empresas y a instituciones que se atrevan a tener algún tipo de relación comercial con Venezuela, la amenaza desde el punto de vista militar a nuestra nación, y el uso de instituciones internacionales para calumniar y esparcir mentiras sobre lo que sucede en el país, con el claro propósito no solo de derrocar al Gobierno Bolivariano del compañero Presidente Nicolás Maduro, sino también de destruir a la República, desmembrándola, atomizándola, como han hecho en otras latitudes.

Los principales voceros del gobierno de los Estados Unidos, y de la Unión Europea, se han encargado de anunciar «con bombos y platillos» su plan de intervención económica, política y militar; sustentado en el reconocimiento de un individuo que fue diputado, se autoproclamó «presidente interino» y tiene entre sus «proezas» la reiterada petición al gobierno de Washington de aplicar sanciones contra las venezolanas y los venezolanos, y haber solicitado expresamente la ocupación militar del país por tropas extranjeras, con la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), mecanismo imperial del cual nuestra República no forma parte.

Apreciadas compañeras y apreciados compañeros del mundo, las bolivarianas y los bolivarianos nos mantenemos firmes, resistiendo y venciendo; logrando desmontar cada uno de los intentos puestos en marcha para tratar de acabar con el proyecto de amplias transformaciones emprendido en 1999 por el Comandante Hugo Chávez, líder histórico de la Revolución Bolivariana.

Las venezolanas y los venezolanos estamos dispuestos a derrotar los planes que sean diseñados e implementados desde Estados Unidos con la complicidad de países lacayos, independientemente de quien sea el huésped de la Casa Blanca; tal y como lo hicimos con las distintas tentativas puestas en marcha por el ahora ex-presidente Donald Trump. ¡Todo estos planes están condenados al fracaso!

Preciso es recordar, por tan solo citar algunos ejemplos de la criminal arremetida imperial de la que somos objeto, y de la digna respuesta propinada por la$ herederas y los herederos de nuestras gestas libertarias; que ante el solo anuncio del gobierno norteamericano de reconocer y apoyar al «gobierno interino» de quien detentaba la presidencia de la Asamblea Nacional, hecho que como se dijo antes fue secundado por algunos gobiernos de Europa y América Latina; se puso de manifiesto la férrea voluntad del Pueblo de defender el legado del Comandante Hugo, y la gente más humilde, la gente trabajadora, la gente de los barrios populares, salió a la calle, bajo la consigna: ¡Leales siempre, traidores nunca!

Asimismo, recordemos como en pocas horas fue derrotado el intento de invasión militar disfrazado de «ayuda humanitaria», en la frontera entre Colombia y Venezuela; gracias a la acción mancomunada de nuestro Pueblo y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Muy pronto se conoció la conexión del supuesto «presidente interino» con bandas del narcotráfico, y que la presencia en la fronteriza ciudad de Cúcuta, de los presidentes de Chile, Sebastián Piñera; de Paraguay, Mario Abdó Benítez; y de Colombia, lván Duque; así como del secretario general de la organización de los Estados Americanos (OEA), Luís Almagro, era la fachada política de una acción militar en la que participaría el ejército de los Estados Unidos.

Este desafortunado hecho tuvo lugar el 23 de febrero de 2019; presentándose unas semanas más tarde, el 30 de abril de ese mismo año, una nueva intentona golpista, que también termino en un estrepitoso fracaso.

También, es preciso recordar que en marzo del pasado año, la Administración Trump adoptó la infame decisión de poner precio a la cabeza del Presidente Maduro; mientras que desde territorio colombiano se preparaba la incursión frustrada de un grupo de mercenarios dirigidos por ex -marines de los Estados Unidos, que en pocas horas fueron neutralizados y capturados por nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana y por el Pueblo organizado, en mayo de ese mismo año.

Si bien las conspiraciones, incursiones mercenarias y demás acciones terroristas no han cesado, el cuadro político actual es distinto; y es que el 16 de septiembre de 2019 se dio inicio el Diálogo Nacional entre las fuerzas patrióticas y revolucionarias, y la oposición constitucionalista; conversaciones a través de las cuales se arribó a acuerdos trascendentes, en relación con el rechazo a la intervención militar y al bloqueo económico, financiero y comercial impuesto al país; así como la ratificación de la vía pacífica y democrática como única forma para resolver nuestras diferencias, y el compromiso con la defensa de nuestro Territorio Esequibo.

Dichos acuerdos, nos condujeron a las elecciones parlamentarias del 06 de diciembre de 2020, cuando según lo previsto en la Constitución Bolivariana fue electa una nueva Asamblea Nacional, convertida en el principal centro político de la nación e integrada tanto por representantes del chavismo como de la oposición constitucionalista; quienes se han dado a la tarea de reinstitucionalizar el Parlamento Nacional.

Apenas instalada la nueva Asamblea Nacional, fueron conformadas tres comisiones Especiales: la de Paz, Diálogo y Reconciliación Nacional; la de Defensa del Territorio Esequibo; y la que investiga la actuación ilegal de las Juntas Directivas del período parlamentario anterior, cuando el Poder Legislativo fue usado como centro de operaciones para el desarrollo de un plan que buscaba destruir a la República.

Corresponde a esta última Comisión, desentrañar toda la trama de corrupción del «presidente interino» y sus cómplices, que se adueñaron ilegalmente de bienes de la nación, que aún hoy conspiran para evitar que recursos del país en el extranjero sean utilizados por el Ejecutivo Nacional para atender la pandemia, y que destrozaron unas de las más importantes empresas del país, como lo son la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) «Citgo», ubicada en Estados Unidos; y la filial de Pequiven «Monómeros», con sede en Colombia.

Estimadas compañeras y estimados compañeros, resulta oportuno además informarles que en pocas semanas está prevista la designación de las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) por parte de la Asamblea Nacional; un proceso que está en curso, así como las jornadas de interpelaciones de las Vicepresidentas, Vicepresidentes, Ministras y Ministros del Gobierno Bolivariano, a solicitud del propio compañero Presidente Nicolás Maduro.

Al calor de los avances alcanzados en materia política, constituye un hecho extraordinario, que seguramente será objeto de análisis por parte de historiadoras, historiadores, científicas y científicos sociales del planeta; que Venezuela en medio del criminal bloqueo y la agresión a los que hemos hecho mención antes, ha logrado contener la pandemia del Covid-19, siendo uno de los países que mayor éxito ha obtenido en el enfrentamiento a esta tragedia que afecta a la toda la humanidad.

Ello tiene su explicación en la actuación oportuna del compañero Presidente Nicolás Maduro, quien se ha puesto al frente de las acciones emprendidas por el Gobierno Bolivariano para hacer frente al nuevo coronavirus: la aplicación del sistema 7+7 y la atención gratuita a toda la población, a partir de la existencia de una sólido Sistema Público de Salud en todo el territorio nacional; así como el trabajo arduo de nuestro personal de salud, científicas y científicos de todas las áreas, abocados a encontrar alternativas para combatir la pandemia. Ello, junto a la solidaridad internacional, que ha hecho posible que se iniciara la vacunación de todo el Pueblo de manera progresiva, desde hace un mes.

Hoy se debate en el país la constitución de las Ciudades Comunales y la elección de los Parlamentos Comunales, novedosas formas de participación de las ciudadanas y los ciudadanos; y a fin de año se realizará la elección de las gobernadoras, los gobernadores, las alcaldesas y los alcaldes; siendo además estudiada la posibilidad técnica de escoger, al mismo tiempo, a las legisladoras y los legisladores regionales, y a las concejalas y los concejales.

Siguiendo el rumbo trazado por el líder histórico de la Revolución Bolivariana, Comandante Hugo Chávez, la Venezuela del año 2021 avanza a pasos agigantados hacia una democracia cada día más robusta, en la que nuestro Pueblo asuma mayores tareas de gobierno, y en la que cada escala del Poder Público fortalezca la participación y el protagonismo popular.

Sin duda, estamos ante una nueva realidad, y la estabilidad política alcanzada ha de ser la palanca de la estabilidad económica que afanosamente buscamos las venezolanas y los venezolanos; objetivo para cuya consecución se han abierto las compuertas del diálogo con todos los sectores políticos y sociales, en procura de alcanzar un gran Acuerdo Nacional que nos coloque en la ruta de la plena recuperación, el crecimiento y la prosperidad económica y social, y que permita la formación de un amplio frente interno e internacional contra el bloqueo, que es el principal problema que enfrenta nuestra economía.

Apreciados compañeras y apreciados compañeros del mundo, les agradecemos una vez más en nombre del heroico Pueblo venezolano que nos escuchen, y apoyen el derecho que tenemos a vivir en paz y tomar nuestras propias decisiones, como toda nación independiente; al tiempo que, les solicitamos su colaboración para seguir divulgando la Verdad de Venezuela’. una nación aguerrida, que no está dispuesta a rendirse ante las agresiones imperialistas y que, por el contrario, está decidida a ser plenamente libre y soberana, y a revivir la gesta libertaria del 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, de la que estamos celebrando este año su bicentenario, la victoria popular del 13 de abril del año 2002 y la epopeya de mayo de 2020, en el pequeño puerto pesquero de Chuao.

¡Nosotras y nosotros Venceremos!

Bolivarianamente,

ADÁN CHÁVEZ FRÍAS

Vicepresidente de Asuntos Internacionales del Partido
Socialista Unido de Venezuela (PSUV)

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